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Como Jesús, video del himno del centenario

Gritemos la alegría del Evangelio con la vida, como Jesús en Nazaret......                                                           


Letra: hermano Carlos de Foucauld

Música: hermanita Paloma de Jesús

Voz: hermanita Chiara de Jesús

Video: Hermanitas de Jesús de Roma






COMO JESÚS

GRITEMOS LA ALEGRÍA
DEL EVANGELIO CON LA VIDA
COMO JESÚS EN NAZARET

Concédeme entregar cuanto soy, cuanto tengo,
imitarte, contemplarte,
vivir sólo por tu Amor…,
ser hermano de los últimos,
sólo ser su compañero,
Y estar muy unido a todos en mi oración.

GRITEMOS…

Que mi apostolado sea: la bondad y la amistad.
Nunca se ama suficiente…
Querer amar es amar…
Que tu voluntad se haga, que todos vayan al cielo…
Y amando a todos aprendo a amar a Jesús…

GRITEMOS…

Que yo pueda vivir mi vida de Nazaret,
con ternura, con dulzura,
sólo mirar como Tú.
Lo que hacéis a estos pequeños a mí me lo hacéis también.
Que mi vida grite tu Evangelio, oh, Jesús.

GRITEMOS…


Con Carlos de Foucauld al encuentro del otro (10)

Texto mensual para reflexionar sobre el tema del Centenario “Carlos de Foucauld – al encuentro del otro”.....                                                                                      

1º de Septiembre de 2016 :



“y descendió con ellos, y vino a Nazaret y les estaba sujeto”… Descendió: toda su vida no hizo más que descender: descender al encarnarse, descender haciéndose niño pequeño, descender obedeciendo, descender haciéndose… pobre, abandonado, exiliado, perseguido, ajusticiado, poniéndose siempre en el último lugar: “cuando os inviten a un banquete, poneos siempre en el último lugar”, es lo que hizo Él desde su entrada en el banquete de la vida hasta su muerte. Vino a Nazaret, el lugar de la vida oculta, de la vida ordinaria, de la vida de familia, de oración, de trabajo, de oscuridad, de virtudes silenciosas, practicadas sin más testigo que Dios, sus prójimos, sus vecinos, testigos de esa vida santa, humilde, bienhechora, oscura, que es la de la mayor parte de los humanos, y de la que dio ejemplo durante treinta años… les estaba sujeto, Él, Dios, a ellos, humanos= ejemplo de obediencia, de humildad, de renuncia, en sentido propio, infinita como su divinidad. 
(notas cotidianas Tamanrasset 20 de junio 1916)